Mayuko Fujino utiliza la técnica del papel cortado a mano que ha practicado durante más de dos décadas para crear ilustraciones con plantillas, collages y diseños de superficie. Las formas orgánicas, las composiciones sencillas y el uso de colores relajantes de Mayuko están influenciados por artistas del movimiento de arte popular japonés Mingei, como Keisuke Serizawa, y diseñadores gráficos de principios del siglo XX que fusionaron la estética tradicional japonesa con influencias del arte occidental, como Hisui Sugiura.
Mayuko comenzó a crear arte cuando era adolescente, influenciada por el movimiento artístico popular japonés Mingei, que enfatiza la estética basada en la vida cotidiana que contribuye al bienestar de las personas. Considera que la ilustración comercial es una forma potencial de explorar este concepto y hacer que el arte sea más accesible. Es aficionada a la observación de aves y a menudo encuentra inspiración en los paisajes naturales y la vida rural del valle del Hudson, en Nueva York, donde vive. Le encantaría conectar con los amantes de la naturaleza y apoyar las labores de conservación del medio ambiente a través de su trabajo.
Enfoque
Según la teoría Mingei, la belleza reside en las obras creadas de forma desinteresada, con composiciones sencillas que eliminan el exceso de pensamiento y revelan características naturales y sin restricciones. Ella también pretende lograr esa estética en su trabajo. Sus ilustraciones están hechas a mano con plantillas. Escanea las pinturas de las plantillas, las compone y las finaliza en Photoshop. Este proceso le permite mantener una estética artesanal mientras disfruta de la flexibilidad de la ilustración digital.Software clave
PhotoshopEstilo
El estilo que se le atribuye a sus imágenes se reduce en gran medida a las formas y colores que utiliza. La naturaleza —incluidas las plantas, las flores y los pájaros— suele ocupar un lugar destacado, y con sus curvas orgánicas, sus imágenes tienen un aire decorativo. Presta mucha atención al uso del espacio en blanco, que es el ejercicio de Ma 間, el concepto japonés de dar forma a un diseño con pausas e intervalos, y perfecciona a la perfección el color y el contraste para controlar la atmósfera general de la obra.