
Encargado por Adirondack Life para ilustrar la escalofriante historia real de los asesinatos de Franklin, Rohan ofrece una inquietante imagen en blanco y negro que parece sacada directamente de un archivo de un tribunal del siglo XIX.
Con un trabajo de líneas intrincado y detalles atmosféricos, la escena, ambientada afuera de una iglesia rural, evoca la tensión y la amenaza silenciosa de un crimen brutal provocado por el robo de caballos.
La composición de Rohan fusiona la precisión histórica con el instinto de un narrador, ofreciendo un resurgimiento de las sombras olvidadas de la historia estadounidense.