
El proyecto reinventa la caja de sándwich para llevar como una caja de fósforos de gran tamaño, convirtiendo el embalaje cotidiano en un gesto de marca lúdico para el café de Buenos Aires.
La simplicidad gráfica y las señales visuales familiares le dan al objeto una sensación inmediata de reconocimiento, mientras que el cambio de escala agrega humor y memorabilidad.
Este pequeño pero inteligente movimiento de diseño es el que ayuda a Despunte a destacarse en el abarrotado mundo de la cultura de los cafés.

