
A lo largo de tres libros, Isa construye una versión de la ciudad de Felicidade que se siente abierta, vivida y llena de pequeñas diferencias.
La última entrega se centra en los espacios a los que los niños regresan al final del día: habitaciones, mesas compartidas, azoteas, rincones llenos de juguetes, tranquilidad o conversaciones. En lugar de presentar un único ideal de vida familiar, las ilustraciones transitan con delicadeza entre diversas formas de vida, desde bulliciosos hogares urbanos hasta lugares más cercanos a la naturaleza, cada uno con su propio ritmo y calidez.
Publicada como parte de la serie de Clara Freire para jóvenes lectores, esta obra continúa una reflexión más amplia sobre el cuidado, la educación y los entornos cotidianos que dan forma a la infancia.







