
Encargadas como introducciones a página completa para diferentes regiones del estado, las obras de arte de Colin transmiten la nítida seguridad de los carteles de viajes antiguos, a la vez que resultan lúdicas y contemporáneas.
La serie se desplaza desde las montañas Blue Ridge hasta la costa este, entrelazando lugares históricos, cornejos en flor, cerezos y destellos de cardenales rojos en composiciones gráficas audaces.
La ilustración de la portada, que muestra a una pareja frente a un cine iluminado, marca la pauta desde el principio: nostálgica, cálida y festiva. A través de paisajes tan diversos, la obra se mantiene cohesionada gracias a este fuerte sentido de la aventura y el estilo retro.






