
La conocida historia se desarrolla a través de una secuencia de encuentros, en la que una rana de boca grande pregunta alegremente a cada animal qué come, antes de que la curiosidad se encuentre con un inevitable giro cómico.
Cada una de las ilustraciones de Agnès parece una pequeña escena teatral, donde personajes peculiares y expresivos están dibujados con calidez, personalidad y un toque de diversión.


