
El encargo requería un enfoque sencillo y estimulante que pudiera abordar el tema sin complicaciones excesivas, por lo que Vicky ambientó la escena en un paisaje montañoso al atardecer, donde dos golondrinas se mueven por el cielo abierto, ofreciendo una sensación de dirección y liberación.
La composición está diseñada para transmitir una sensación de estabilidad y apertura, lo que refleja la intención del libro de brindar apoyo a los lectores que experimentan los viajes desde la perspectiva del TDAH.