
La elaborada ilustración en blanco y negro de Carles para el festival Burning Man de este año se exhibirá en un impresionante espacio de 13 por 25 pies.
Inspirándose en El jardín de las delicias terrenales de Hieronymus Bosch, la composición entrelaza referencias a Black Rock City, la cultura BDSM, el juego sensorial y el mundo natural, junto con guiños a obras icónicas como La maja desnuda de Francisco de Goya. Al igual que el célebre tríptico de Bosch, la pieza recompensa la observación atenta, con escenas interconectadas y detalles ocultos que se van revelando gradualmente.
Enmarcada en el contexto creativo de uno de los festivales de arte más singulares del mundo, la obra invita a los visitantes a detenerse, explorar y descubrir algo nuevo en cada contemplación.


