
El último encargo de Studio Duco se desarrolla a lo largo del tiempo en lugar de en una sola página, con una secuencia de ilustraciones creadas para acompañar a The Bowie Knife That Killed Dracula en Texas Monthly.
La obra, que abarca varios números, responde al ritmo de una narración serializada, creando atmósfera y continuidad con cada entrega. Chris aborda cada escena con una claridad cinematográfica, equilibrando personajes, tensión y ambientación para reflejar el ritmo evolutivo de la historia.
La imagen final, Last Stand in Transylvania, cierra la serie con una confrontación densa y sombría, donde la composición conlleva el peso del clímax narrativo.





